
La nueva película de Christopher Nolan ha sido el tercer mejor debut cinematográfico del año
La Odisea de Christopher Nolan se hizo con un presupuesto de 250 millones de dólares para su producción y 125 millones más en costes de marketing, pero no necesitará más que un segundo fin de semana en taquilla para alcanzar el punto de rentabilidad y empezar a sumar solo beneficios. De momento, la película adaptación de La Odisea de Homero ya lleva recaudados 322 millones de dólares a nivel global y esto es solo el principio.
Manejando estas cifras, parecen irrisorios los 6.000 dólares que reclaman a Universal los propietarios de la replica de un drakkar vikingo que se usó en la película, quienes aseguran que la compañía no ha cumplido el acuerdo al que llegaron por el uso del barco. La productora, por su parte asegura que «todas las facturas están pagadas», por lo que la situación ha derivado en un cruce de versiones entre ambas partes que tendrá que resolverse.
Uno de los barcos vikingos que usaron en la película se trata del buque de guerra Glad av Gillberga, una réplica basada en un pecio que data del año 1040 y que fue hallado en el fiordo de Roskilde (Dinamarca). Su propietario es Vikingaleden, un centro vikingo sin ánimo de lucro situado en Värmland, al oeste de Suecia, quienes aseguran que, tras dejar el barco seis meses en manos de Universal, la embarcación ha regresado con daños considerables.
La asociación ha declarado que, al facturar a Universal los materiales utilizados para reparar su barco (no cobraron por la mano de obra voluntaria), no recibieron ningún pago y, a día de hoy, con la película ya estrenada, la deuda sigue vigente. «Solo cobramos el coste de los materiales, no la mano de obra», afirma Peter Olausson, presidente de la asociación Vikingaleden según recoge The Guardian.
Por supuesto que Universal puede permitirse estos 6.000 dólares. Nos sentimos olvidados
«El acuerdo era que lo repararíamos y recibiríamos una compensación económica», continúa Olausson recordando además que, mientras para Universal la suma pendiente sería relativamente pequeña, para la asociación de 200 miembros que gestiona la «aldea» y el museo vikingos, representa una cantidad significativa.
Ahora el barco, que lleva navegando 30 años, está de nuevo en funcionamiento, pero desde la asociación lamentan que la productora no haya satisfecho su deuda. Sin embargo, la versión de Universal es muy diferente.
«Nuestros registros muestran que todas las facturas relacionadas con el Glad av Gillberga se pagaron íntegramente, incluidas las reparaciones«, señala un portavoz de Universal. «El estudio y la productora se han puesto en contacto con la asociación para aclarar cualquier malentendido».