El director «quería abordar cuestiones típicas de la etapa escolar de la infancia, como la presión de las expectativas paternas, las distracciones y la búsqueda de autonomía»

Hay películas que son auténticas máquinas del tiempo, y Maracuda es una de ellas, ya que nos llevará a la Prehistoria. Se estrena precisamente hoy, 22 de abril, y muchos padres van a recibirla como agua de mayo, anhelando encontrar algo en la cartelera que no hayan visto ya cinco veces y que sus críos puedan disfrutar. Para ellos, este estreno.
Maracuda, hijo de un respetado líder tribal, lucha por estar a la altura de las expectativas de su padre. Se aventura en un bosque misterioso para ponerse a prueba y se encuentra con Tink, un pájaro extraterrestre mágico, y juntos se embarcan en increíbles aventuras en el bosque de la Edad de Piedra habitado por ardillas dientes de sable, adorables suricatos e incluso dinosaurios. En medio de sus aventuras, Tink transforma involuntariamente al padre de Maracuda en una pequeña criatura, lo que lleva al niño a enseñarle a Tink cómo controlar sus poderes.
Descubre ‘Maracuda’ con este clip en exclusiva
La película es otra muestra de la buena salud de la que dispone el cine de animación proveniente de Rusia. Su director, Viktor Glukhushin, tiene en su haber otras dos cintas familiares: Nutcracker and the Magic Flute y La princesa y el monstruo.
Maracuda se caracteriza por su diseño colorido y una estética y temas, por supuesto, muy orientados a toda la familia, con un tono optimista, lleno de diversión, aventura y acción. Tus hijos podrán aprender con ella algo más acerca de valores como la identidad, el autodescubrimiento y la importancia de escucharnos los unos a los otros.
En las notas de producción de la cinta, el director asegura que con Maracuda «quería abordar cuestiones típicas de la etapa escolar de la infancia, como la presión de las expectativas paternas, las distracciones y la búsqueda de autonomía, trasladándolas a un contexto de aventura prehistórica».
Además, pretendía también «mostrar un viaje iniciático compartido entre padre e hijo, donde ambos aprenden a reencontrarse, a reducir la brecha generacional y a fomentar la empatía familiar».
En definitiva, el realizador quiere que su película sirva como excusa para que los niños y sus padres se vean reflejados en pequeños conflictos cotidianos, pero tratados con humor y fantasía. Y de humor, el clip en exclusiva que acompaña estas palabras va sobrado.
Maracuda ya está disponible, solo en cines.