
23/04/2026 19:05hs.
Cada experiencia positiva deja la sensación de que esto era el fútbol. El de cada domingo, el de toda la vida. De otros tiempos, está claro. Con menos internet y algunas otras cosas. Con la violencia que propició que se suspendiera eso que cada tanto aparece y que ilusiona con que algún día se vuelva a jugar al fútbol en Argentina con visitantes.
@catasarra – @gonzalosuli
Esta vez le tocó de nuevo a la gente de Boca, como pasó un mes atrás en la cancha de Lanús. Son 3000 los que llegaron hasta Florencio Varela para el partido con Defensa y Justicia, todos con el pecho inflado por el superclásico ganado apenas cuatro días atrás.
Y la llegada es como si estuvieran todos por las calles de la Boca, en su porción de la avenida Novak que -sin embargo- no impide que los lugareños se mezclen con los hinchas xeneizes acorde van llegando a las cercanías del Tito Tomaghello.
“Varela”, dicen todos como si fuera su carnet de identidad desde el otro lado. Ahí donde la fiesta del Halcón es la de siempre, la del equipo que no para de cumplir sueños y que genera la misma identificación y sentido de pertenencia que cuando no conocía las luces de Primera. Tiempos en los que todavía era normal una noche como la de hoy, con hinchas locales pero también con visitantes.