Dentro de los jugadores con los que Rodolfo Arruabarrena todavía no puede contar aparece uno de los nombres más importantes del plantel, más allá de la ausencia lógica de Leandro Paredes por el Mundial. Se trata de Agustín Marchesínquien continúa recuperándose de la rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha.
Ya operado con éxito habiendo comenzado con los primeros trabajos en el gimnasio, su optimismo lo lleva a pensar en un regreso antes de los esperado. Y en un día en el que el plantel de Boca se entrenó en el gimnasio, él pudo estar junto a sus compañeros otra vez.
Su lesión había generado mucha preocupación en el Mundo Boca, no solo por su importancia dentro del equipo, sino también por la manera en la que ocurrió y la rapidez con la que el propio Marche se dio cuenta de que algo no estaba bien. Fue aquel 14 de abril ante Barcelona, en un partido en el que apenas disputó 12 minutos y que lo dejó afuera de las definiciones más importantes del semestre.
Cómo sigue la evolución del arquero
Hace aproximadamente un mes, el doctor Jorge Batista había compartido un posteo con los primeros trabajos de Marchesin, a quien supervisó en el arranque de la recuperación. Ahora, en las imágenes que publicó Boca durante una jornada de gimnasio del plantel, el arquero también apareció realizando otro tipo de ejercicios, enfocados en fortalecer la rodilla derecha y trabajar la zona media.
Más allá de que el video trae una señal positiva, en un semestre en el que el Xeneize quedó muy obligado por la forma en la que terminó el anterior, Marchesin sigue enfocado en su recuperación y dentro de los plazos estipulados. Mientras tanto, Arruabarrena continúa analizando el plantel y Boca se mueve en un mercado de pases que ya tuvo su primer refuerzo.
Cuándo podría regresar
Si bien a Marche le queda un largo camino por delante, continúa con trabajos para fortalecer la zona inferior y con tareas diferenciadas en el gimnasio, apartado del resto del plantel.
Dentro de los tiempos previstos para este tipo de lesión, Marchesin aún tiene entre cinco y siete meses más de recuperación. A eso, además, habrá que sumarle la recuperación del ritmo futbolístico. Esto le daría -como mínimo- la chance de volver en la pretemporada de verano, aunque hay situaciones que lo podrían adelantar en sus tiempos.
Primero, su propia costumbre de acelerar procesos (por ejemplo, la que lo llevó a jugar aquellos últimos partidos a poco de haberse desgarrado) y -por otro lado- la particularidad de que su contrato con el club vence en diciembre, con lo cual su intención bien podría ser mostrarse para tener la chance de seguir. Todo ello, claro, mientras Boca sigue sin cerrar un arquero que lo reemplace.




