Franco Poggio fue eliminado de la casa de Gran hermano (Telefe) en un picante mano a mano con Brian Sarmiento en paca negativa. Esto marcó un punto de inflexión en el juego y dejó en claro que, a diferencia de lo que pasó en otras ediciones, el público este año no apuesta por las llamadas «plantas».
Sin embargo, para Franco, su personalidad y sus valores nunca fueron negociables. Con un perfil de chico tímido, educado y correcto, el novio del influencer Lizardo Ponce logró ganarse el cariño de muchos de sus compañeros a lo largo de cinco semanas. Pero no logró jugar fuerte y definir una estrategia que convenciera a la gente.
En una charla con Clarín, todavía en aislamiento posterior a su salida, el sanjuanino habló de sus objetivos al entrar, el rol de la psicología en su juego y los motivos por los cuáles prefirió mantenerse en margen en una casa llena de personalidades fuertes.
-¿Por qué decidiste entrar a «Gran hermano»?
-Básicamente porque quería vivir la experiencia y expandirme en las redes sociales. Me gusta mucho lo que es la moda y la estética. Fue un desafío para mí, del que me llevo muchos aprendizajes. Me enseñó a valorar cosas que daba por sentado. Me pareció que era una de esas oportunidades que no se podían rechazar.
Franco Poggio entró a GH un perfil de «chico bueno» que le terminó jugando en contra. Foto: Telefe.-¿Lo hablaste con tu familia y tu novio antes de entrar? ¿Les sorprendió la decisión al ser vos tan tranquilo?
-Siempre fui una persona que manifiesta mucho. Yo sabía que en algún momento iba a entrar. Y desde que les conté que me eligieron sentí mucho el apoyo de todo mi entorno.
Las posibles contradicciones
-En el modelaje vos siempre apuntaste a la alta costura y a las marcas de lujo. ¿No te daba miedo que estar en «Gran hermano» te jugara en contra en la construcción de esa carrera y ese perfil?
-La verdad es que no. Porque yo confío plenamente en mí. Sabía que mostrándome tal cual yo era no me iba a perjudicar. Soy una persona sumamente transparente. Yo sabía que lo que quería era vivir este desafío, que te abre muchas puertas, y estar 100% enfocado en mí y en mis objetivos, que eran básicamente expandirme en las redes sociales y en el modelaje y mostrarme. En cuanto a la exposición me iba a servir, por eso nunca lo dudé.
-Y la carrera de Psicología, ¿te gustaría terminarla?
-Tengo muchas ganas de terminar la carrera. De hecho al estar adentro de la casa sentí que puse en práctica un poco de lo que llevo estudiando todos estos años. Yo trataba de analizar las diferentes personalidades ocultas de cada uno.
Franco Poggio está en el tramo final de la carrera de Psicología, que, según le contó a Clarín, le dio conocimientos que le sirvieron en la casa de Gran hermano. Foto: Telefe.-¿No creés que entrar a Gran hermano podría ser incompatible con ejercer la psicología el día de mañana? Quizás en el aspecto de la mirada externa y el profesionalismo.
-Creo que al contrario. Para mí es poner en práctica lo que vengo estudiando de la psicología humana. Gran Hermano te permite ver de cerca todo tipo de personalidades desde el aislamiento total, con todas las emociones y las sensibilidad a flor de piel. Y en la convivencia queda en evidencia la importancia de los grupos de contención. Compartir cosas y expresarte es muy importante en ese contexto.
-Pero entonces si tenías tan claro el aspecto psicológico de cada uno lo podrías haber usado en su contra para desestabilizarlos, pero no lo hiciste. ¿Cuál era tu estrategia con eso, entonces?
-Mi juego era observar y tratar de descifrar cuál era el aspecto de la personalidad que cada uno intentaba ocultar para sacarlo a relucir. Pero siempre desde la tranquilidad. Yo nunca pensé en cambiar y pasar a tener un perfil agresivo para ir por el lado de la pelea, aunque en este Gran hermano van todos muy al choque, distinto a lo que se venía dando en otras ediciones.
Franco Poggio recién salido de la casa de Gran hermano, yendo al encuentro de sus seres queridos. Foto: Telefe.La condena por ser «planta»
-Desde el principio viste que en esta edición, a diferencia de en otras, se condenó mucho a la «planta» (el que no genera contenido). ¿Por qué decidiste seguir con un perfil tranquilo a pesar de eso?
-Mirá, si ser planta es tener códigos, no actuar con agresión ni con violencia y respetar a los demás, sí, soy una planta. Yo no soy una persona agresiva, que constantemente intenta pinchar al otro. Es muy difícil forzar adentro de la casa una personalidad que en el afuera no tenés. Yo venía tratando de ir por otro lado y creo que eso se vio. Incluso cuando me despedí.
-¿Te sorprendió que esta casa tenga un tinte más picante que las últimas tres ediciones? Porque entraste con un perfil muy del estilo de Marcos Ginocchio o Bauti Mascia, ganaron edición 2023 y 2024 respectivamente.
-Creo que cada uno tiene su perfil y no sirven las comparaciones con otros participantes. Cada persona es única y tiene su propia personalidad. Lo cierto es que la casa va muy rápido y cada uno se va desenvolviendo y se va adaptando a su tiempo. Ahí adentro hay personalidades muy fuertes que siguen aprendiendo a convivir. Pero al margen de lo que pasaba yo siempre me enfoqué en mí y en lo que me pasaba.
Franco Poggio habló de su estrategia de juego y aseguró que no estaba dispuesto a ir al choque con sus compañeros. Foto: Telefe.-Con la casa como está hoy, ¿quiénes creés que podrían llegar a la final?
-A esta altura es muy difícil decirlo, sobre todo porque sigo aislado sin celular, vi muy poco y es muy diferente la casa estando afuera y estando adentro. Son muchos y hay muchos perfiles muy fuertes. Lo que pasa es que todavía cambia mucho todo semana a semana. A mí me encantaría que este Gran hermano lo gane una mujer, y creo que va por ese lado. Si me tengo que arriesgar, me gustarían Titi, Lolo o Pincoya.
-¿Tenés ganas de volver en un repechaje?
-Sí, volvería si tuviera la oportunidad. Ya con un análisis del juego hecho desde afuera.