Franco Mastantuono dejó una huella simbólica fuera de la cancha con un regalo cargado de identidad: una donación llena de simbolismo, identidad y raíces. El argentino decidió entregar una camiseta del Real Madrid a la localidad italiana de Ripacandidaun pequeño pueblo de la región de Basilicata con el que mantiene un vínculo familiar.
El pueblo al que hizo referencia Franco no es uno más en el mapa. Ripacandida es una pequeña localidad del sur de italia que cuenta con apenas 1.600 habitantes. Ubicado sobre colinas volcánicas y rodeado de viñedos y paisajes rurales, tiene una fuerte carga histórica y una identidad muy marcada, con tradiciones religiosas y culturales que se mantienen vivas hasta hoy.
Pero lo más interesante en este caso es el vínculo directo con el futbolista: la familia paterna de Mastantuono proviene de allí, y el propio entorno del jugador lo define como “la casa endonde todo empezó”.
De Azul a Europa, sin olvidar el origen
En plena adaptación a uno de los equipos más históricos del mundo, Franco no pierde de vista sus raíces. Nacido en la ciudad de Azul y formado en Río de la Plata, su salto al fútbol español lo convirtió en una de las grandes promesas del momento.
Pero lejos de enfocarse únicamente en lo deportivo, decidió mirar hacia atrás y reconocer el camino recorrido. La donación fue interpretada como un gesto de gratitud hacia su historia familiarque tiene parte de su origen en esa región del sur de Italia.
Mastantuono, entre el poco rodaje y la bronca de los hinchas
Mientras construye su camino en el conjunto de la capital española, Mastantuono atraviesa un momento de crecimiento, sumando pocos minutos y adaptándose a un entorno de máxima exigencia.
No obstante, el termómetro del Santiago Bernabéu no es sencillo, y él ya lo sintió. En las últimas semanas, su nombre empezó a entrar en discusión: pasó de ser una de las grandes apuestas a un jugador observado por su irregularidad. Parte de la crítica tiene que ver con su falta de impacto en partidos clave y su pérdida de lugar en la rotación.
Incluso, en algunos encuentros fue reemplazado en medio de silbidosreflejo del clima general de exigencia que atraviesa todo el equipo. En lo futbolístico, Álvaro ArbeloaDT del Merengue, lo utilizó bastante en el arranque de su ciclo —incluso como titular—pero con el correr de los partidos y el bajón en su rendimiento, su protagonismo fue disminuyendo.
El presente reciente del ex Millonario explica parte del ruido que lo rodea (al mismo tiempo, lucha por un lugar en el Mundial). En sus últimos compromisos tuvo una participación muy limitada: sumó apenas un minuto en Campeones ante el Bayern de Múnich y jugó 14 minutos frente al mallorca de Martín Demichelisademás de quedar como suplente sin ingresar en varios partidos importantes. En ese tramo no registró goles ni asistencias, lo que refuerza la sensación de bajo impacto ofensivo.
En un contexto donde el club tampoco logra estabilidad y la afición muestra descontento general, el margen para un juvenil como Mastantuono se achica todavía más.







